jueves, 10 de enero de 2013

EL T-55 Tanque Legendario

EL LEGENDARIO

*Tanque T54 yT-55*

T-55 Ejercito de Nicaragua.

Los T-54 y T-55 fueron tanques diseñados en la  Soviética, descendientes directos del T-34. El primer prototipo del T-54 fue construido en 1946 y entró en producción en 1947. Tras una serie de modificaciones mayores, el T-54 fue redenominado T-55 en 1955. 


Estos tanques fueron exportados a más de 50 países, producidos y mejorados continuamente hasta 1979. entre estos pases El nuestro NICARAGUA... en 1985 se contaban con mas de 150 Unidades.


 

El T-55 fue el tanque estándar las unidades blindadas del Ejército Rojo, del Pacto de Varsovia, y de otros ejércitos hasta la aparición del T-62, con los que convivió hasta su reemplazo por los T-64 y T-72. 



Con la necesidad de ampliar el diseño y aplicarle las mejoras correspondientes que iban apareciendo con el nuevo desarrollo tecnológico en armamento,  electrónicos y de protección NBQ, se desarrolló a principios de los años cincuenta una nueva versión del T-54, que no sería designado como un modelo mejorado de éste, sino que llevaría otro nombre, como si se tratase de un tanque completamente nuevo. 


 

Este blindado sería renombrado como Obyekt 155 o simplemente T-55 (básico), y su producción se lanzaría, al igual que la del T-54A, en 1955. También sería fabricado en Polonia y Checoslovaquia desde 1958. De todos modos, el T-55 mantenía la  del T-54, y resultaba muy difícil distinguirlos a los dos modelos cuando estaban juntos, incluso si se los veía de cerca. 




Aunque dejaron de ser fabricados mucho antes que sus sucesores, los T-54 seguirían en servicio en el Ejército Soviético junto con el T-55 gracias a las modernizaciones que se llevarían a cabo durante los siguientes años, reemplazando las viejas partes por nuevas, con el fin de llevarlos a los estándares de los T-55 más modernos y extender su vida operativa. Es por eso que también tienen muchos elementos en común, como las miras y luces de búsqueda infrarrojas del T-55 que progresivamente fueron instaladas en los viejos T-54-2, T-54-3 y T-54A. 



Exteriormente se puede diferenciar al T-55 por poseer una nueva torreta, que aunque es casi exactamente igual al la del T-54A, ya que los cambios significativos se encuentran en el interior. Ésta carece de la cúpula de ventilación en forma de hongo que se ubicaba al frente de la ametralladora antiaérea pesada DShK 1938/46 de 12,7 mm. Esta última fue retirada, porque se la consideró inútil frente a los nuevos aviones a reacción que en muchos casos rompían la barrera del sonido, y porque su precisión más allá de los 100 metros era espantosa. En cuanto al cañón principal, durante los primeros años de producción le fue montado el D-10T2G de estabilización en dos planos, que básicamente era una versión mejorada del D-10TG utilizado en el T-54A, que sólo tenía estabilización vertical. A partir de 1957 se empezó a armarlos con el novedoso D-10T2S que ya era usado en el T-54B. 




Los carros de la serie T-54/55 han entrado en combate más veces que cualquier otro carro de posguerra.

En cuanto a su uso por parte de la Unión Soviética, fueron los T-54 los que entraron en Hungría en 1956, ayudaron a aplastar “las desviaciones en la construcción del socialismo” de la primavera de 1968 en Checoslovaquia o combatieron en la guerra de Afganistán.

 En 1956 en Hungría incluso tuvieron que enfrentarse con su “abuelo”, el T-34/85, que se muestra en esta foto,


Cuando los insurrectos en Budapest se apoderaron de cinco carros de combate pertenecientes al Ejército húngaro.


El uso de estos relativamente viejos tanques de la primera generación posbélica en Afganistán se debe a varios factores. El primero de ellos fue el hecho de que todos los tanques modernos se suministrasen a las divisiones acantonadas en Checoslovaquia y en la República Democrática Alemana, es decir a la frontera con la OTAN, mientras que las tropas en la frontera oriental de la URSS disponían solo de T-55 y T-62.


 El segundo factor de peso fue que a lo largo de toda la guerra de Afganistán los muyahidines no disponían de tanques y tenían una cantidad bastante reducida de medios antitanques, mayoritariamente los lanzacohetes de mano y cañones sin retroceso. De ahí que las bajas en combate del T-55 fueran insignificantes. 



La relación entre tanques perdidos en combate y tanques dados de baja por razones técnicas fue de uno a veinte. La mayor cantidad de tanques perdidos en combate fue destruida por minas.

Espero que le haya gustado un poco de la información este Blog.. Lo bueno de esto es que actualmente Nuestro ejercito Aun tiene operativos un buen numero de T-55... Saludes y Viva Nicaragua.

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